K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
El silencio va crecido
por los rincones del mar
y las miradas emigran al sur
junto a los violines mojados de invierno.
por los rincones del mar
y las miradas emigran al sur
junto a los violines mojados de invierno.
Hay polvo sobre el estante de la memoria
las brújulas se estrujan al compás
de los últimos días
sacudidos de un año viejo.
las brújulas se estrujan al compás
de los últimos días
sacudidos de un año viejo.
La voz ausente,
se reclina sobre la orilla de la noche
los suspiros atropellados
por los surcos de la piel,
se hinchan en el ronco amanecer
del lenguaje de mis lágrimas.
se reclina sobre la orilla de la noche
los suspiros atropellados
por los surcos de la piel,
se hinchan en el ronco amanecer
del lenguaje de mis lágrimas.
Yo inventé:
tu mirada de horizonte nómada
tus palabras de arco iris con sabor a roble,
esculpí con mis labios tu espalda de nube
tejí con los hilos de la sangre aquella sonrisa azul.
tu mirada de horizonte nómada
tus palabras de arco iris con sabor a roble,
esculpí con mis labios tu espalda de nube
tejí con los hilos de la sangre aquella sonrisa azul.
Hoy limpio el desván,
de cadáveres de sueños
y de alas ciegas de luciérnaga
que una vez surcaron la pendiente del alma.
de cadáveres de sueños
y de alas ciegas de luciérnaga
que una vez surcaron la pendiente del alma.
Los párpados se amotinan
a la espera de la luz fugaz
de algún recuerdo,
con la vida a cuestas
deambulo el camino tibio de la muerte
voy de la mano del reflejo de la ausencia
con un último beso de sabor a medianoche.
a la espera de la luz fugaz
de algún recuerdo,
con la vida a cuestas
deambulo el camino tibio de la muerte
voy de la mano del reflejo de la ausencia
con un último beso de sabor a medianoche.
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