HÉCTOR
Eres mi poesía; yo el instrumento inspirado.
Quiero llegar a ser,
con ruego tras ruegos,
letanía tras letanías,
el árbol enverdecido,
que deja atrás el invierno
y el otoño más adolorido.
En la tempestad más fuerte,
el tallo más deshojado y mullido,
siento el rasgón con sabor a esperanza,
estando a la merced de tu auxilio.
Mírame
soy un caminante
que tras tus huellas se forma…
con ruego tras ruegos,
letanía tras letanías,
el árbol enverdecido,
que deja atrás el invierno
y el otoño más adolorido.
En la tempestad más fuerte,
el tallo más deshojado y mullido,
siento el rasgón con sabor a esperanza,
estando a la merced de tu auxilio.
Mírame
soy un caminante
que tras tus huellas se forma…