Lordion
Poeta recién llegado
Está noche planeó verte de nuevo
Compartiendo pieles
Mostrándonos desnudos y audaces como solemos ser
Está noche será el chispazo final de este invierno
Tú trayéndome a tú furor
Y yo avergonzado de ganas escondido entre tus piernas...
Anochece y te veo llegar
Con cara inocente y yo paciente al momento más oportuno
Ahí
Donde predomina tú supuesto descuido
Atacó con el beso repentino que carcome tú cuello Encendiendo tus balcones
Sudando en tus jardines
Y ¡Tú!
Capaz de abrir mis baúles repletos de las noches que te ansío
Ahora estamos nuevamente
Yo en está butaca y tú en la otra acera de enfrente
Creyéndonos tocar
Con los labios en punta asumiendo un beso
Aquí
Donde sólo reina el tiempo que nos calcina Y donde acecha está distancia asesina contempladora de sueños
Ahora que termina se que no soy tú siervo
Y que con tus ganas de ser traviesa no llegas a ser mi esclava
Ahora desde una sepultura profunda
Donde vienes tú
Se exhumaran mis lágrimas.
Sin vencerte y coqueta reirás sin parar
En cada pared de este cuarto
Tú en complicidad con mi nostalgia,
Me verás morir otra noche más.
Frío y sumiso
Sin tú piel y sin caricia alguna
Con los ojos cerrados esperando el mañana y su nuevo desafío,
El placer masoquista de extrañarte...
Compartiendo pieles
Mostrándonos desnudos y audaces como solemos ser
Está noche será el chispazo final de este invierno
Tú trayéndome a tú furor
Y yo avergonzado de ganas escondido entre tus piernas...
Anochece y te veo llegar
Con cara inocente y yo paciente al momento más oportuno
Ahí
Donde predomina tú supuesto descuido
Atacó con el beso repentino que carcome tú cuello Encendiendo tus balcones
Sudando en tus jardines
Y ¡Tú!
Capaz de abrir mis baúles repletos de las noches que te ansío
Ahora estamos nuevamente
Yo en está butaca y tú en la otra acera de enfrente
Creyéndonos tocar
Con los labios en punta asumiendo un beso
Aquí
Donde sólo reina el tiempo que nos calcina Y donde acecha está distancia asesina contempladora de sueños
Ahora que termina se que no soy tú siervo
Y que con tus ganas de ser traviesa no llegas a ser mi esclava
Ahora desde una sepultura profunda
Donde vienes tú
Se exhumaran mis lágrimas.
Sin vencerte y coqueta reirás sin parar
En cada pared de este cuarto
Tú en complicidad con mi nostalgia,
Me verás morir otra noche más.
Frío y sumiso
Sin tú piel y sin caricia alguna
Con los ojos cerrados esperando el mañana y su nuevo desafío,
El placer masoquista de extrañarte...