Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sale
el que viajando de noche
toma una flor de un jarrón
y se la entrega a su amada
cuando el tiempo le deja,
sale
el que nunca recela de un amigo
que le pide dinero
si es un verdadero amigo,
sale
el que no toma la verdad
como un dogma de fe
pues al igual que el otoño
pierde sus verdes hojas
cuando nadie las mira,
sale
el que vuelve de si mismo
con los cabellos revueltos
y las manos cubiertas
de un polvo amarillento
que recuerda
que no todos los Dioses
llevan alas,
sale
el anciano que nunca
tuvo miedo de ser niño
y el niño que a veces
soñó con ser anciano
y aún no despierta,
sale
el capricho de los que empiezan
con un poso de los que llegan
en los ojos
y un latido constante
de tren
que pasa,
sale
y no deja de hacerlo
el espejo del baño
con un rojo
que ya no duele
en sus venas.