Bienaventurados, los que aman, sin culpa, con pasión, con frenesí.
Bienaventurados, los que gritan su desamor sin tristezas y obsesiones.
Bienaventurados, los que pelean por un amor incierto.
Bienaventurados, los que se juegan, a pesar de la distancia.
Bienaventurados, los que dejan la tristeza de lado y apuestan a un nuevo amor.
Bienaventurados, los que pueden olvidar y resistir.
Bienaventurados, los que siguen adelante a pesar de los avatares de la vida.
Para aquellos que sienten que la vida se acaba y que el amor, les está vedado, les propongo que gritemos:
¡Alegrémonos, de haber nacido!
Bienaventurados, los que gritan su desamor sin tristezas y obsesiones.
Bienaventurados, los que pelean por un amor incierto.
Bienaventurados, los que se juegan, a pesar de la distancia.
Bienaventurados, los que dejan la tristeza de lado y apuestan a un nuevo amor.
Bienaventurados, los que pueden olvidar y resistir.
Bienaventurados, los que siguen adelante a pesar de los avatares de la vida.
Para aquellos que sienten que la vida se acaba y que el amor, les está vedado, les propongo que gritemos:
¡Alegrémonos, de haber nacido!