San Sebastián
(15.05.1984)
Se entregan
indefensas
las hojas
al viento
de las tardes
Sacudidas
son llevadas
a lo largo
de calles
sin finales
Ese alboroto
crujiente
deja un tono
silencioso
Donde el tiempo
avanza
sobre algodones
sin perturbar
la calma
de los ojos
de San Sebastián
Adormecidos por el vaho de las serpientes
recorren el barrio
silenciosos
unos labios inmensos
que besan
todo lo que
encuentran
(15.05.1984)
Se entregan
indefensas
las hojas
al viento
de las tardes
Sacudidas
son llevadas
a lo largo
de calles
sin finales
Ese alboroto
crujiente
deja un tono
silencioso
Donde el tiempo
avanza
sobre algodones
sin perturbar
la calma
de los ojos
de San Sebastián
Adormecidos por el vaho de las serpientes
recorren el barrio
silenciosos
unos labios inmensos
que besan
todo lo que
encuentran