Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si desgarro mi piel,
es porque necesito que veas mi sangre,
raída a borbotones por la indiferencia,
si consuelo mis manos,
es por el frío gélido que está pernoctando,
paralizándolas desde mi orgullo,
que ni siquiera emborrachando mis sentidos
huyes de mi inconciencia.
Si despeino mis labios,
es porque se ahogan por decir blasfemias
que lleguen a tus oídos vanos de adulación,
si conjuro pecados,
es para mostrarte que ya he cruzado
la línea de la cordura,
que gritaba la insensatez de seguir tras tus pasos.
Si deshojo mi vestimenta de éste pálido y abatido cuerpo
es para que desnudos dedos se encuentren en mi piel,
pues los necesito furiosos y desvergonzados,
si la sangre se ha hecho misterio,
es por que no recuerdo bullir la emoción,
de tener en frente la sensualidad de quien me desee,
pues la luna está hastiada de cruzar por mi puerta
sin ver parir tu destierro.
Si la sangre se queja hoy,
es porque se ha vuelto insostenible el grito desde su cárcel
y en las noches siento su deambular
entre recovecos y desenfreno,
queriendo salir incontenible desde mi cabeza,
que la ha cercado en su encierro....
es porque necesito que veas mi sangre,
raída a borbotones por la indiferencia,
si consuelo mis manos,
es por el frío gélido que está pernoctando,
paralizándolas desde mi orgullo,
que ni siquiera emborrachando mis sentidos
huyes de mi inconciencia.
Si despeino mis labios,
es porque se ahogan por decir blasfemias
que lleguen a tus oídos vanos de adulación,
si conjuro pecados,
es para mostrarte que ya he cruzado
la línea de la cordura,
que gritaba la insensatez de seguir tras tus pasos.
Si deshojo mi vestimenta de éste pálido y abatido cuerpo
es para que desnudos dedos se encuentren en mi piel,
pues los necesito furiosos y desvergonzados,
si la sangre se ha hecho misterio,
es por que no recuerdo bullir la emoción,
de tener en frente la sensualidad de quien me desee,
pues la luna está hastiada de cruzar por mi puerta
sin ver parir tu destierro.
Si la sangre se queja hoy,
es porque se ha vuelto insostenible el grito desde su cárcel
y en las noches siento su deambular
entre recovecos y desenfreno,
queriendo salir incontenible desde mi cabeza,
que la ha cercado en su encierro....