Pablo Alejandro
Poeta adicto al portal
Se acaba.
Se acaba y hoy se parte mi alma,
momentos muertos, recuerdos, agonías.
Se derrocha el brillo de tus ojitos,
no tienen como aquellas noches su alegría.
Me pregunto porque el amor,
que según todos hace florecer los días,
y abarca en su grandeza toda la fantasía,
me pregunto, ¿Tiene su tiempo de vida?.
Y más cuando al pobre idiota
lo escupe la monotonía,
se esfuma como este cigarro,
Y desaparece como el humo, como mi vida.
El transitar de tus manos por mi rostro,
que según tú son caricias,
no tienes la exquisitez de ayer, lo siento,
perdieron su fantasía.
Y el retumbe de tu voz y su cadencia,
que bordaba melodías,
no brinda el mismo compás de aquel tiempo,
se fue y lo sentimos, murió la melomanía
Pablo Alejandro
Se acaba y hoy se parte mi alma,
momentos muertos, recuerdos, agonías.
Se derrocha el brillo de tus ojitos,
no tienen como aquellas noches su alegría.
Me pregunto porque el amor,
que según todos hace florecer los días,
y abarca en su grandeza toda la fantasía,
me pregunto, ¿Tiene su tiempo de vida?.
Y más cuando al pobre idiota
lo escupe la monotonía,
se esfuma como este cigarro,
Y desaparece como el humo, como mi vida.
El transitar de tus manos por mi rostro,
que según tú son caricias,
no tienes la exquisitez de ayer, lo siento,
perdieron su fantasía.
Y el retumbe de tu voz y su cadencia,
que bordaba melodías,
no brinda el mismo compás de aquel tiempo,
se fue y lo sentimos, murió la melomanía
Pablo Alejandro
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