ana cristna
Poeta recién llegado
Se apaga la esperanza.
Quedan desnudas las ramas de los árboles,
todo es lúgubre, incierto.
Desasosiego,
tristeza,
desolación...
Es pena, infinita, lo que mi corazón siente.
Dame sólo una razón para seguir,
reaviva en mí, la llama de la esperanza.
Soñar no vale, no basta;
cruda realidad viene detrás de los sueños infinitos.
Pasa de largo el tren, en una estación sin parada.
Allí me quedo acurrucada y dormida,
entre los brazos del eterno y frío invierno...
Quedan desnudas las ramas de los árboles,
todo es lúgubre, incierto.
Desasosiego,
tristeza,
desolación...
Es pena, infinita, lo que mi corazón siente.
Dame sólo una razón para seguir,
reaviva en mí, la llama de la esperanza.
Soñar no vale, no basta;
cruda realidad viene detrás de los sueños infinitos.
Pasa de largo el tren, en una estación sin parada.
Allí me quedo acurrucada y dormida,
entre los brazos del eterno y frío invierno...