poetakabik
Poeta veterano en el portal
Se despereza el sol esta mañana,
tocando con sus dedos el horizonte,
su luz, va atravesándo mí ventana,
alejando los ecos de la noche.
Me incorporo de mí lecho sonriente,
apenas sin notar que me despierto,
rozandote la piel calida, ardiente,
como la fina arena de un desierto.
De repente me encuentro con tus ojos,
su mirada es total, tan limpia y clara,
como el agua cristalina que entre abrojos,
discurre saluldando, a los juncos y la jara.
Esta mañana amor que nos saluda,
otro principio és, más si me apuras,
jamás existirá lo que me eluda,
a dejarte de amar aún más que ayer.
tocando con sus dedos el horizonte,
su luz, va atravesándo mí ventana,
alejando los ecos de la noche.
Me incorporo de mí lecho sonriente,
apenas sin notar que me despierto,
rozandote la piel calida, ardiente,
como la fina arena de un desierto.
De repente me encuentro con tus ojos,
su mirada es total, tan limpia y clara,
como el agua cristalina que entre abrojos,
discurre saluldando, a los juncos y la jara.
Esta mañana amor que nos saluda,
otro principio és, más si me apuras,
jamás existirá lo que me eluda,
a dejarte de amar aún más que ayer.