Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se distinguen las palabras
por los silencios
que saben reconocer
a quienes las convocan,
que labios las pretenden
con abanicos o anzuelos
en el deseo inmenso
de besarlas o atraparlas,
de darles o quitarles
libertades,
esclavizarlas,
soltarlas,
de hacer de ellas cometa
o simple cuerda,
cadena que no deja
fluir ya más el agua.
Se distinguen las palabras
por los silencios,
que abrazan los sonidos
con guirnaldas
o con espinas hacen
de la voz un grito.
Las palabras,
juego de letras,
capricho combinatorio
de simples balbuceos
son y no son,
a un mismo tiempo,
el único remedio
para que tú y yo
no olvidemos,
que entre el uno
y el otro hay
mucho más que silencio.