SOLCIEGO
Poeta asiduo al portal
Sin palabras,
la noche silente y solitaria se ha marchado,
mañana, será el único testigo mudo,
de mis besos y mis caricias en su cuerpo.
Pasó la noche, ruborizada y tímida,
como sombras, tú y yo ocultos en ella,
y entre cada beso, nuestras voces tórridas
susurrantes de amores y deseos,
en su oscuridad nos delataban.
Nuestros cuerpos desnudos,
entrelazados bajo sedas blancas,
caricias y besos llovían por doquier,
allí estuviste noche, testigo del placer,
para cuando el día pregunte en su claridad,
no le mientas, fuiste el único testigo insomne
de ese ayer.
Se ha marchado la noche, excitada, se ha marchado,
Mientras tus besos marcan mis deseos de volver.
la noche silente y solitaria se ha marchado,
mañana, será el único testigo mudo,
de mis besos y mis caricias en su cuerpo.
Pasó la noche, ruborizada y tímida,
como sombras, tú y yo ocultos en ella,
y entre cada beso, nuestras voces tórridas
susurrantes de amores y deseos,
en su oscuridad nos delataban.
Nuestros cuerpos desnudos,
entrelazados bajo sedas blancas,
caricias y besos llovían por doquier,
allí estuviste noche, testigo del placer,
para cuando el día pregunte en su claridad,
no le mientas, fuiste el único testigo insomne
de ese ayer.
Se ha marchado la noche, excitada, se ha marchado,
Mientras tus besos marcan mis deseos de volver.