Armonia
Poeta veterana
Entre susurro y quejido
el viento ha dejado huella
y en la vacío del alma
sólo el amor ha hecho mella.
Cansada ya por el tiempo
la rosa ha perdido brillo
y de pétalos y aroma
el color se fue del nido.
Triste y sola ya se apaga
el calor no la conforta
y el rocío mañanero,
sin la caricia,
la ahoga.
Era una rosa fragante
tan blanca como la luna,
tan fragante en primavera,
más hermosa que ninguna.
Solamente se consume
susurrándole a su tiempo
que le devuelva un vestido
más blanco que el firmamento.
Ella que tanto reía
muestra ahora tristes muecas,
en el brillo de su brisa,
en el dolor de su pena.
el viento ha dejado huella
y en la vacío del alma
sólo el amor ha hecho mella.
Cansada ya por el tiempo
la rosa ha perdido brillo
y de pétalos y aroma
el color se fue del nido.
Triste y sola ya se apaga
el calor no la conforta
y el rocío mañanero,
sin la caricia,
la ahoga.
Era una rosa fragante
tan blanca como la luna,
tan fragante en primavera,
más hermosa que ninguna.
Solamente se consume
susurrándole a su tiempo
que le devuelva un vestido
más blanco que el firmamento.
Ella que tanto reía
muestra ahora tristes muecas,
en el brillo de su brisa,
en el dolor de su pena.