Un día me preguntaste porque me gustaba el invierno
y yo, un poco distraída solo dije que te quería, sonreíste...
y yo supe que te gusto mi respuesta.
Luego dijiste que te gustaba la primavera
porque con una de esas tantas flores, me atrapaste.
En el silencio me susurraste un verso
y en mis labios dijiste te quiero,
¡y como no quererte con eso!.
Caminamos callados, entrelazados las manos,
tan fuerte como el hielo, sintiendo
deseos cumplidos y dos corazones latiendo.
Perdimos el tiempo como cosa rara,
porque a quien mentir si ese día
no había mundo mas importante que tu,
no había sueño mas real que el que veía en tus ojos,
brillaba menos la nieve que tu sonrisa;
ese día pensé que no importa lo que suceda
si estamos en invierno, otoño o primavera,
¡Te amo! y quiero que lo sepas.
Que se yo de escribir poemas, de versos, de rimas;
se de quererte, se de querer compartir todo contigo,
se de deseos, de estrellas, de cielos;
porque en mi tu eres todo eso.
Se de misterio, de ese enigma que vive el sol
cada mañana pensando en que lado de la ventana sonreirás...
Se de la envidia que siente la luna cuando cuentas estrellas
y se de ese temor por pensar que en algún momento
no puedas estar.
No te vayas jamas, quédate siendo mi felicidad,
mis suspiros, quédate haciéndome los días mas bonitos,
quédate sintiendo, siendo mi sueño, mi realidad, mi fantasía, mi locura,
quédate de mi mano siempre, se mi pasado, mi futuro y mi presente...
SE MI MUNDO