duf9991
Poeta adicto al portal
Besos
que con gloria construiste
en el palacio de mi alma;
todo se ha derrumbado,
efímero, muerto.
En los escombros busco
pedazos de tus labios,
mas piedras pesadas
enormes encuentro.
Calor
que con anhelo cultivaste
en los sembradíos de mi corazón;
todo murió,
cada semilla
pereció.
Y revuelco la tierra con fervor
y miro al sol y fallezco
y busco cada hoja e intento
inútilmente arroparme,
pues la única cobija
son las llamas de este sol abrasador.
Pasión
que con tus ojos formaste
un edificio enorme
(que también se derrumbó).
Y ahora yo
entre escombros
(mis propios escombros)
y muertas semillas,
pedazos de labios,
recuerdos partidos,
desgarrados,
y ahora yo
muero entre las sombras
clamando por tu amor:
marejada de ilusiones
tormenta de decepciones.
Y ahora yo,
medio muerto
me fusiono con el suelo
para ver si su dulce tierra
me calienta de nuevo,
mas no abrigo en ella
sensación alguna de triste arropo,
ahora solo la luna
me mece entre su blancura.
Y yo anhelo la tuya
(tu blancura)
y extraño cada surco
de tu rostro
y busco en cada flor
viendo si ahí te encuentro
y (tonto, lo sé) no me doy cuenta
que ese aroma entorpecedor
no proviene de tus dulces cabellos,
mas de esas rojas rosas marchitas
que se encuentran a mi lado.
Por favor,
te suplico mi dulce mariposa
que vuelvas (sé que no lo harás)
y sino, que ahí donde te encuentres
recuerdes mis sonrisas
(sé que no lo harás)
Y anheles al igual que yo,
mis dulces besos y mis manos
en las tuyas floreciendo,
junto a este ocaso veraniego
(sé que no lo harás)
[MUSICA]http://hits.mididb.com/19580222/Mercury_Freddie/Living_on_my_Own.mid[/MUSICA]que con gloria construiste
en el palacio de mi alma;
todo se ha derrumbado,
efímero, muerto.
En los escombros busco
pedazos de tus labios,
mas piedras pesadas
enormes encuentro.
Calor
que con anhelo cultivaste
en los sembradíos de mi corazón;
todo murió,
cada semilla
pereció.
Y revuelco la tierra con fervor
y miro al sol y fallezco
y busco cada hoja e intento
inútilmente arroparme,
pues la única cobija
son las llamas de este sol abrasador.
Pasión
que con tus ojos formaste
un edificio enorme
(que también se derrumbó).
Y ahora yo
entre escombros
(mis propios escombros)
y muertas semillas,
pedazos de labios,
recuerdos partidos,
desgarrados,
y ahora yo
muero entre las sombras
clamando por tu amor:
marejada de ilusiones
tormenta de decepciones.
Y ahora yo,
medio muerto
me fusiono con el suelo
para ver si su dulce tierra
me calienta de nuevo,
mas no abrigo en ella
sensación alguna de triste arropo,
ahora solo la luna
me mece entre su blancura.
Y yo anhelo la tuya
(tu blancura)
y extraño cada surco
de tu rostro
y busco en cada flor
viendo si ahí te encuentro
y (tonto, lo sé) no me doy cuenta
que ese aroma entorpecedor
no proviene de tus dulces cabellos,
mas de esas rojas rosas marchitas
que se encuentran a mi lado.
Por favor,
te suplico mi dulce mariposa
que vuelvas (sé que no lo harás)
y sino, que ahí donde te encuentres
recuerdes mis sonrisas
(sé que no lo harás)
Y anheles al igual que yo,
mis dulces besos y mis manos
en las tuyas floreciendo,
junto a este ocaso veraniego
(sé que no lo harás)