rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal
Rompe el silencio de la noche
El roto rasgar de una guitarra
Y una voz dolorida se desgarra
Dejando sentimiento y un reproche.
Cantares que lastiman y entristecen
Le cantan al amor que se ha olvidado
Amor que tantas veces se ha llorado
Las penas que en el tiempo prevalecen.
Y esa voz sigue cantando dolorida
Sangrando el corazón dentro del pecho
Y añorando aquella risa, ya dormida.
Que toque la guitarra el sentimiento
Que roce la amargura un corazón.
Que aún sigue lacerando el sufrimiento.