Ella se sabe y sola se siente,
desnuda ante los espejos
sopesa cada recuerdo
memoria, marca y acuerdo,
se reconoce aún desde lejos
jugando a ser recia y valiente.
Sus dedos pasean por su cara
se detienen en sus hombros
palpando sus costillas y vientre
lo que está sobre, detrás y entre.
Sacude los viejos escombros:
Es la dueña del por y para.
Ahora le pesa no poseer pareja,
su libertad cobro su cuota y precio
ya que todo sube tanto y tanto...
Se queja el arrevesado Santo
y ella sonríe con merma y aprecio
pues su voluntad transmuta en reja.
Nada esta escrito... aún.
desnuda ante los espejos
sopesa cada recuerdo
memoria, marca y acuerdo,
se reconoce aún desde lejos
jugando a ser recia y valiente.
Sus dedos pasean por su cara
se detienen en sus hombros
palpando sus costillas y vientre
lo que está sobre, detrás y entre.
Sacude los viejos escombros:
Es la dueña del por y para.
Ahora le pesa no poseer pareja,
su libertad cobro su cuota y precio
ya que todo sube tanto y tanto...
Se queja el arrevesado Santo
y ella sonríe con merma y aprecio
pues su voluntad transmuta en reja.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd[FONT="]∴
Nada esta escrito... aún.
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