Ton Rodriguez
Poeta asiduo al portal
Se van al aire,
las palabras de los necios,
el llanto de los vencidos,
el sonido de los huesos quebrados,
la sangre vertida, el hambre,
las lágrimas, los lamentos,
el odio, el rencor, la pena,
el dolor, el miedo...
se van al aire
y en el aire viven,
en el aire que respiras
y llena tus pulmones de aire putrefacto,
transformando tu sangre en hiel espesa,
que recorre tu cuerpo y lo envenena;
el mal te invade y te corrompe,
cada poro de tu piel escupe un enemigo,
y sólo el filo de una hoja ansías
para abrir compuertas en la carne infecta,
y derramarte en sangre y vaciarte,
buscando en el vacío la pureza
y la serenidad que buscas en la muerte,
para ser del frío suelo compañero,
y penetrar la tierra,
y transformarte en barro primigenio,
origen y destino de tu cuerpo,
sin aire.
Ton Rodríguez
las palabras de los necios,
el llanto de los vencidos,
el sonido de los huesos quebrados,
la sangre vertida, el hambre,
las lágrimas, los lamentos,
el odio, el rencor, la pena,
el dolor, el miedo...
se van al aire
y en el aire viven,
en el aire que respiras
y llena tus pulmones de aire putrefacto,
transformando tu sangre en hiel espesa,
que recorre tu cuerpo y lo envenena;
el mal te invade y te corrompe,
cada poro de tu piel escupe un enemigo,
y sólo el filo de una hoja ansías
para abrir compuertas en la carne infecta,
y derramarte en sangre y vaciarte,
buscando en el vacío la pureza
y la serenidad que buscas en la muerte,
para ser del frío suelo compañero,
y penetrar la tierra,
y transformarte en barro primigenio,
origen y destino de tu cuerpo,
sin aire.
Ton Rodríguez