Iraida
Poeta recién llegado
Era el apartamento perfecto, grande, con cuatro habitaciones, en una zona residencial muy elegante y además económico. Sus actuales dueños, una pareja de esposos y su hija de 17 años.
Me dediqué a recorrer el lugar, me llamo la atención una de las habitaciones que no tenia el piso firme sino que se movía y en las paredes se encontraban dibujos realizados por niños.
Ya estaba lista para comprarlo pero sentía algo extraño. En un descuido de los dueños regrese a la habitación del piso móvil y revise cuidadosamente, encontré una puerta en el piso que daba a un viejo sótano, quede estupefacta al ver allí una gran cantidad de cadáveres de niños de diferentes edades, colocados en mesones grandes. En ese momento ¡desperté!
Me dediqué a recorrer el lugar, me llamo la atención una de las habitaciones que no tenia el piso firme sino que se movía y en las paredes se encontraban dibujos realizados por niños.
Ya estaba lista para comprarlo pero sentía algo extraño. En un descuido de los dueños regrese a la habitación del piso móvil y revise cuidadosamente, encontré una puerta en el piso que daba a un viejo sótano, quede estupefacta al ver allí una gran cantidad de cadáveres de niños de diferentes edades, colocados en mesones grandes. En ese momento ¡desperté!