marquelo
Negrito villero
Dame una noche
de resaca ahogada
Dame ese punto ceniciento
de luz que brilla cuando
pestañeas
bajo
EL relampaguear sileciosa de tu frente
una luz suave , lenta, se escurra entre dos líneas que sostienen la ternura
como un sonoro despertar entre olas.
Su calma extensa en los días en que las ramas lo abrazan todo
y colorean ese ardor que hincha un pecho salivado
entre las lenguas saladas del aire
donde su tenacidad de faro deambulaba por encontrar la
boca del sueño
él se acercó
de la mano de la noche
las estrellas listas en la arena
para empezar el juego
ella lo recibe;
con la mañana despiertan
y la visión crece
por encima del primer jardín
que se ve
detrás de las ventanas.
de resaca ahogada
Dame ese punto ceniciento
de luz que brilla cuando
pestañeas
en el cual retratarme
no importa quebajo
EL relampaguear sileciosa de tu frente
una luz suave , lenta, se escurra entre dos líneas que sostienen la ternura
como un sonoro despertar entre olas.
Su calma extensa en los días en que las ramas lo abrazan todo
y colorean ese ardor que hincha un pecho salivado
entre las lenguas saladas del aire
donde su tenacidad de faro deambulaba por encontrar la
boca del sueño
él se acercó
de la mano de la noche
las estrellas listas en la arena
para empezar el juego
ella lo recibe;
con la mañana despiertan
y la visión crece
por encima del primer jardín
que se ve
detrás de las ventanas.
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