Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Secreto fue el ardor de tu mirada
el tiempo que quisiste no expresarlo,
oculto oscureció por no lanzarlo
al aire embellecido de alborada.
Se embebe en su verdor la madrugada
-no sé si por amor sabré contarlo
o por afán que da reconquistarlo
poniendo su color a mi tonada-.
Verdea tu pupila primorosa
el viso de mi piel, mi piel terrena,
con esa claridad impetuosa.
Contigo resplandece la azucena
y el cielo se hace dicha milagrosa
brindando libertad a mi condena.
el tiempo que quisiste no expresarlo,
oculto oscureció por no lanzarlo
al aire embellecido de alborada.
Se embebe en su verdor la madrugada
-no sé si por amor sabré contarlo
o por afán que da reconquistarlo
poniendo su color a mi tonada-.
Verdea tu pupila primorosa
el viso de mi piel, mi piel terrena,
con esa claridad impetuosa.
Contigo resplandece la azucena
y el cielo se hace dicha milagrosa
brindando libertad a mi condena.