cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
SECUESTRO
Abiertamente declaro mí delito aunque soy
Inocente del pecado, por cuanto ella me
contó su pasado, mintiendo historia
sorprendente.
Soy víctima me dijo de un amor extraño
de un hombre que no amo, pero me impulsa
a quererlo, sin amarlo, con una fuerza fuera de
mis límites, una vez nos vimos, sus ojos me
aprisionaron.
Fue una mirada arrolladora, me impresionó
gratamente. Me atrajo su sonrisa diferente,
hasta entregarle mis labios sin pensarlo.
Fue un beso prolongado, ojos cerrados como
en un sueño, deliciosamente soñado.
Estoy encantada, pero me da miedo estar
enamorada, a no ver otra cosa más en su
mirada: Me embelesa, no pienso en nada,
en sus brazos me pierdo, me desvanezco, mí
voluntad es quebrantada.
Todo fue un pretexto, una mentira, ahora
entiendo esa fantasía, inventada por ella, antes
me casara, confesó de mí estar enamorada.
Cuando pedí se uniera a mí vida, se negó
rotundamente, ahora soy feliz, viene a mí
arrepentida, con ese cuento que la tengo
secuestrada, soy el hombre dice, la tengo
embrujada.
Confieso le dije, no es culpa mía, sino suya
por cuanto la quise, ella fue negativa, ahora
no puedo hacer nada,, sólo desearle buena suerte
en su vida, encuentre una salida, para ser feliz
eternamente.
Abiertamente declaro mí delito aunque soy
Inocente del pecado, por cuanto ella me
contó su pasado, mintiendo historia
sorprendente.
Soy víctima me dijo de un amor extraño
de un hombre que no amo, pero me impulsa
a quererlo, sin amarlo, con una fuerza fuera de
mis límites, una vez nos vimos, sus ojos me
aprisionaron.
Fue una mirada arrolladora, me impresionó
gratamente. Me atrajo su sonrisa diferente,
hasta entregarle mis labios sin pensarlo.
Fue un beso prolongado, ojos cerrados como
en un sueño, deliciosamente soñado.
Estoy encantada, pero me da miedo estar
enamorada, a no ver otra cosa más en su
mirada: Me embelesa, no pienso en nada,
en sus brazos me pierdo, me desvanezco, mí
voluntad es quebrantada.
Todo fue un pretexto, una mentira, ahora
entiendo esa fantasía, inventada por ella, antes
me casara, confesó de mí estar enamorada.
Cuando pedí se uniera a mí vida, se negó
rotundamente, ahora soy feliz, viene a mí
arrepentida, con ese cuento que la tengo
secuestrada, soy el hombre dice, la tengo
embrujada.
Confieso le dije, no es culpa mía, sino suya
por cuanto la quise, ella fue negativa, ahora
no puedo hacer nada,, sólo desearle buena suerte
en su vida, encuentre una salida, para ser feliz
eternamente.