En estas aguas cristalinas,
tu reflejo, el espejo del mar,
manantial de lágrimas marinas,
son tus ojos donde quiero naufragar.
Y que el viento azote mi barquita,
que la piel se funda con la espuma y la sal,
la rosa de los vientos que se marchita,
llorando en una esquinita, cada vez que tú te vas.
Y cuando llegue la tormenta,
atracaré bajo el túnel de tus piernas,
para pasar la noche junto a ti.
Y comernos muy despacito,
a bocados y a besitos,
asta saciar esta sed de ti.
tu reflejo, el espejo del mar,
manantial de lágrimas marinas,
son tus ojos donde quiero naufragar.
Y que el viento azote mi barquita,
que la piel se funda con la espuma y la sal,
la rosa de los vientos que se marchita,
llorando en una esquinita, cada vez que tú te vas.
Y cuando llegue la tormenta,
atracaré bajo el túnel de tus piernas,
para pasar la noche junto a ti.
Y comernos muy despacito,
a bocados y a besitos,
asta saciar esta sed de ti.