D dayhanneurena Poeta recién llegado 7 de Julio de 2016 #1 Llega la noche, tengo frío, miedo, y sudores. Una noche sin sueño ni sueños, cubierta por un manto de sombras lúgubres que oscurecieron las estrellas. Un frío helador que penetró en pleno verano hasta lo más profundo de mi alma invernal. Un miedo inexplicable, cuya raíz se encuentra en el interior de mi consciencia. Un sudor que fluye como agua hirviente deslizándose por mi piel mientras espero con ansias que el sol aniquile toda mi penumbra con sus cálidos rayos. Es de noche, tengo frío, miedo, y sudores. Cuando el sol se marchó, se llevó consigo todo el calor y la poca luz que habitaba mi alma, condenándome así, a llenar con tu ausencia mi corazón vacío, a llenar mi vida de esperanzas por tu regreso, a llenar mis anhelos con vagas ilusiones de que, entre millones de personas, sólo anhelo tu compañía. Última edición: 7 de Julio de 2016
Llega la noche, tengo frío, miedo, y sudores. Una noche sin sueño ni sueños, cubierta por un manto de sombras lúgubres que oscurecieron las estrellas. Un frío helador que penetró en pleno verano hasta lo más profundo de mi alma invernal. Un miedo inexplicable, cuya raíz se encuentra en el interior de mi consciencia. Un sudor que fluye como agua hirviente deslizándose por mi piel mientras espero con ansias que el sol aniquile toda mi penumbra con sus cálidos rayos. Es de noche, tengo frío, miedo, y sudores. Cuando el sol se marchó, se llevó consigo todo el calor y la poca luz que habitaba mi alma, condenándome así, a llenar con tu ausencia mi corazón vacío, a llenar mi vida de esperanzas por tu regreso, a llenar mis anhelos con vagas ilusiones de que, entre millones de personas, sólo anhelo tu compañía.