• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Sedienta de ti

Me gustó tanto tu poema, mi querida Anamer, que decidí hacerlo compañero de mi rato, en esta mañana cálida y soleada de mi querida Valledupar, en la grata compañía de un espumeante café. En él imprimes todo el sentimiento noble y puro de una mujer verdaderamente enamorada, pero lo que mas hace interesante tu poema, es que a pesar de que como es natural, no sabemos que vendrá después, vives el momento con una entrega devocional y te das sin reserva a ese instante único y sublime. Te quedo regio, amiga bella
Te mando un caluroso saludo y deseo con todo mi corazón que Dios cuide tu salud y la de los tuyos.
 
Ver el archivos adjunto 56298

Me embriago nombrándote
en mi voz, despertando al aire
lejos, en los suburbios gastados

de otro tiempo, de otros mares.

Como tener las pupilas
sedientas de amor, amándote.

No pienso en lo eterno,
o lo infinito cuando tus manos,
son depositarias de mis dichas,
tu boca recita su plegaria
a la distancia, aunque a uno le quede

la fantasía del amor.

Aun así, el anhelo se desliza
por mi espalda, por mis piernas,
tus letras me envuelven cálidamente,

arden como sol de primavera.

Promesas de amaneceres, que amanecer
se aprietan a mi rostro, y con el tuyo
ausente, solo me quedan tus ojos

angosto camino en el que te espero.

Entonces me abrazas a tu sosiego
tus labios artesanos moldean besos,
tentadores, inolvidables, olas blancas,
suaves, que me roban la voz y me
llevan a tus caderas, encadenándome
a la aurora hasta volver a tus labios,

de donde no hay posible retorno.

Siempre hay un final incierto, una
ilusión que se desabotona del mundo,
un eco desempolvando un nuevo paisaje,
un regreso a la mudez, al corazón gastado,
pero no hoy, no ahora que has venido.

Ana Mercedes Villalobos
YkpWqFx.gif


Muy hermoso poema y desearte buenas nuevas en ese "angosto camino". Felicitaciones
 
Ver el archivos adjunto 56298

Me embriago nombrándote
en mi voz, despertando al aire
lejos, en los suburbios gastados

de otro tiempo, de otros mares.

Como tener las pupilas
sedientas de amor, amándote.

No pienso en lo eterno,
o lo infinito cuando tus manos,
son depositarias de mis dichas,
tu boca recita su plegaria
a la distancia, aunque a uno le quede

la fantasía del amor.

Aun así, el anhelo se desliza
por mi espalda, por mis piernas,
tus letras me envuelven cálidamente,

arden como sol de primavera.

Promesas de amaneceres, que amanecer
se aprietan a mi rostro, y con el tuyo
ausente, solo me quedan tus ojos

angosto camino en el que te espero.

Entonces me abrazas a tu sosiego
tus labios artesanos moldean besos,
tentadores, inolvidables, olas blancas,
suaves, que me roban la voz y me
llevan a tus caderas, encadenándome
a la aurora hasta volver a tus labios,

de donde no hay posible retorno.

Siempre hay un final incierto, una
ilusión que se desabotona del mundo,
un eco desempolvando un nuevo paisaje,
un regreso a la mudez, al corazón gastado,
pero no hoy, no ahora que has venido.

Ana Mercedes Villalobos
YkpWqFx.gif

Dulces líneas cargadas de amor y sensualidad.
Que no hace el deseo y el propio amor.
Es un honor llegar hasta su espacio.

Saludos
 
Ver el archivos adjunto 56298

Me embriago nombrándote
en mi voz, despertando al aire
lejos, en los suburbios gastados

de otro tiempo, de otros mares.

Como tener las pupilas
sedientas de amor, amándote.

No pienso en lo eterno,
o lo infinito cuando tus manos,
son depositarias de mis dichas,
tu boca recita su plegaria
a la distancia, aunque a uno le quede

la fantasía del amor.

Aun así, el anhelo se desliza
por mi espalda, por mis piernas,
tus letras me envuelven cálidamente,

arden como sol de primavera.

Promesas de amaneceres, que amanecer
se aprietan a mi rostro, y con el tuyo
ausente, solo me quedan tus ojos

angosto camino en el que te espero.

Entonces me abrazas a tu sosiego
tus labios artesanos moldean besos,
tentadores, inolvidables, olas blancas,
suaves, que me roban la voz y me
llevan a tus caderas, encadenándome
a la aurora hasta volver a tus labios,

de donde no hay posible retorno.

Siempre hay un final incierto, una
ilusión que se desabotona del mundo,
un eco desempolvando un nuevo paisaje,
un regreso a la mudez, al corazón gastado,
pero no hoy, no ahora que has venido.

Ana Mercedes Villalobos
YkpWqFx.gif

Excelente poema mi estimada poeta Anamer. Un placer poder leerte en este foro. Eres una gran poeta y gran maestra de quien aprender. Un abrazo con la pluma del alma
 
Ver el archivos adjunto 56298

Me embriago nombrándote
en mi voz, despertando al aire
lejos, en los suburbios gastados

de otro tiempo, de otros mares.

Como tener las pupilas
sedientas de amor, amándote.

No pienso en lo eterno,
o lo infinito cuando tus manos,
son depositarias de mis dichas,
tu boca recita su plegaria
a la distancia, aunque a uno le quede

la fantasía del amor.

Aun así, el anhelo se desliza
por mi espalda, por mis piernas,
tus letras me envuelven cálidamente,

arden como sol de primavera.

Promesas de amaneceres, que amanecer
se aprietan a mi rostro, y con el tuyo
ausente, solo me quedan tus ojos

angosto camino en el que te espero.

Entonces me abrazas a tu sosiego
tus labios artesanos moldean besos,
tentadores, inolvidables, olas blancas,
suaves, que me roban la voz y me
llevan a tus caderas, encadenándome
a la aurora hasta volver a tus labios,

de donde no hay posible retorno.

Siempre hay un final incierto, una
ilusión que se desabotona del mundo,
un eco desempolvando un nuevo paisaje,
un regreso a la mudez, al corazón gastado,
pero no hoy, no ahora que has venido.

Ana Mercedes Villalobos
YkpWqFx.gif


Que bellos y delicados versos nos regalas amiga Ana. Con su lectura uno se transporta a ese lugar donde uno se encuentra en ese mundo mágico de la poesia.
Un placer disfrutar del lirismo de tu pluma querida amiga.
Un fuerte abrazo siempre.

 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba