Qué curioso Soledad, tu nunca estás sola.
Qué pena Tristeza, tu nunca estás feliz.
Qué extraño Cupido, tu nunca has querido
Y yo viéndoos venir en el suelo sentadito.
Yo he sido ladrón de diez mil besos de 100 bocas.
Yo he sido astillero de 100 corazones a sabiendas.
Ellas están cansadas de poetas de trastienda
De encuentros efímeros y habitación acogedora.
Sólo, triste y enamorado, castigo merecido,
Pero no olvido que he sido cierra bares y mendigo
Pero no recuerdo cuantas almas he dañado.
Soplo al viento mirando la carretera a tu vera,
Quemando el mundo desde el balcón, espera
¿eres tú ? ¿o es el aviso de mi estrella?
Qué pena Tristeza, tu nunca estás feliz.
Qué extraño Cupido, tu nunca has querido
Y yo viéndoos venir en el suelo sentadito.
Yo he sido ladrón de diez mil besos de 100 bocas.
Yo he sido astillero de 100 corazones a sabiendas.
Ellas están cansadas de poetas de trastienda
De encuentros efímeros y habitación acogedora.
Sólo, triste y enamorado, castigo merecido,
Pero no olvido que he sido cierra bares y mendigo
Pero no recuerdo cuantas almas he dañado.
Soplo al viento mirando la carretera a tu vera,
Quemando el mundo desde el balcón, espera
¿eres tú ? ¿o es el aviso de mi estrella?