Alejandro Latour
Poeta recién llegado
Deja ir, el sabor amargo de viejos amores
lo sucio de perversas amistades.
Como el agua que corre por el río.
Sueña, con los principes y plebellos que han de llegar
con aquel que ha de quedarse a tus pies.
Como los presos con la libertad.
Ama, con celoso temor de entregar tu riqueza
sin guardar una gota de cariño
con la furia de saber que no habrá mañana.
Rie, sin pudor ni temor, de lo simple y lo complejo
cobija este mundo huerfano de sensaciones.
Como un niño rebozante de felicidad.
Perdona, para dejar atras los rencores
y caminar sin maletas que llevar a cuestas.
Como sólo las madres saben hacerlo.
Llora, las luminarias que se apagan
las luminarias que se encienden.
Como las nubes descargando rutinas.
lo sucio de perversas amistades.
Como el agua que corre por el río.
Sueña, con los principes y plebellos que han de llegar
con aquel que ha de quedarse a tus pies.
Como los presos con la libertad.
Ama, con celoso temor de entregar tu riqueza
sin guardar una gota de cariño
con la furia de saber que no habrá mañana.
Rie, sin pudor ni temor, de lo simple y lo complejo
cobija este mundo huerfano de sensaciones.
Como un niño rebozante de felicidad.
Perdona, para dejar atras los rencores
y caminar sin maletas que llevar a cuestas.
Como sólo las madres saben hacerlo.
Llora, las luminarias que se apagan
las luminarias que se encienden.
Como las nubes descargando rutinas.