poesiacarnivora
Exp..
Van a ir muriendo
las largas sombras palpitantes
en el mismo momento
en que tu grito ahogado
me reciba,
con la boca entreabierta
y los ojos seguramente entrecerrados,
y tu mano corra por mi espalda
incendiándonos la boca
con tu deseo y el mío.
Van a caer
todos los escrúpulos
en esa caricia prohibida
y primitiva
que deje de lado de una vez y para todas
confesionarios de miedo
y todos los arrepentimientos.
Después,
ese grito ahogado y contenido
va a ir muriendo
-poco a poco-
para transformarse
en un suspiro,
un quejido feliz,
casi inaudible.
Cuando te vayas de mi
ya entonces seguro
que solo momentáneamente
me habrás dejado el mañana
sembrado en el vientre.
las largas sombras palpitantes
en el mismo momento
en que tu grito ahogado
me reciba,
con la boca entreabierta
y los ojos seguramente entrecerrados,
y tu mano corra por mi espalda
incendiándonos la boca
con tu deseo y el mío.
Van a caer
todos los escrúpulos
en esa caricia prohibida
y primitiva
que deje de lado de una vez y para todas
confesionarios de miedo
y todos los arrepentimientos.
Después,
ese grito ahogado y contenido
va a ir muriendo
-poco a poco-
para transformarse
en un suspiro,
un quejido feliz,
casi inaudible.
Cuando te vayas de mi
ya entonces seguro
que solo momentáneamente
me habrás dejado el mañana
sembrado en el vientre.
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