Nommo
Poeta veterano en el portal
Ya estás serena.
Eres un lucero lejano y ardiente, en su crepúsculo.
Entiendo que parirte, cariño mío, es como bailar Ballet.
Y tú me odias, porque consigo separarte de tus proyectos, por un instante de lucidez.
Claudicas y te ves preñada de nuevas ideas.
Entonces, renace tu atardecer.
Embobada, vas cuesta arriba, en el sendero evolutivo, esquivando cactus y rosas,
que te saludan y sonríen. Caminas y gateas, pues eres criatura de tierna edad.
Tu fisonomía así lo atestigua, y no te juzgaré, por crímenes imaginarios.
Ya que con el pensamiento no se delinque. Es la obra de nuestras manos, la que habla por sí sola.
¿ Buenas obras ? Es otra opción.
¿ Misericordia ? La salvación.
¿ Amor-Bondad ? En el corazón.
¿ Temor-Maldad ? En la nariz.
Es muy sencillo, todo esto. Más feliz que una perdiz.
Te siento... Y te doy a cucharadas, una papilla.
Las zanahorias, junto a la carne. La naranja, con el plátano.
Las natillas, de chocolate o de vainilla.
Y todos los días de tu vida, ¡ Te ves tan joven !
Concatenas meses con meses y años con años. Momento a momento es más preciso.
Pero debes pedirte permiso, a ti misma, y concedértelo.
Ese placer de pararte en el Ahora.
Cada Momento es muy extenso. Y trae Miedo, angustia y vergüenza...
Que son los ingredientes del Temor-Maldad. Y por la gracia de Dios,
Misericordia, ternura y pasión. Míralo con devoción. La sencillez, al alcance de una mano.
Eres un lucero lejano y ardiente, en su crepúsculo.
Entiendo que parirte, cariño mío, es como bailar Ballet.
Y tú me odias, porque consigo separarte de tus proyectos, por un instante de lucidez.
Claudicas y te ves preñada de nuevas ideas.
Entonces, renace tu atardecer.
Embobada, vas cuesta arriba, en el sendero evolutivo, esquivando cactus y rosas,
que te saludan y sonríen. Caminas y gateas, pues eres criatura de tierna edad.
Tu fisonomía así lo atestigua, y no te juzgaré, por crímenes imaginarios.
Ya que con el pensamiento no se delinque. Es la obra de nuestras manos, la que habla por sí sola.
¿ Buenas obras ? Es otra opción.
¿ Misericordia ? La salvación.
¿ Amor-Bondad ? En el corazón.
¿ Temor-Maldad ? En la nariz.
Es muy sencillo, todo esto. Más feliz que una perdiz.
Te siento... Y te doy a cucharadas, una papilla.
Las zanahorias, junto a la carne. La naranja, con el plátano.
Las natillas, de chocolate o de vainilla.
Y todos los días de tu vida, ¡ Te ves tan joven !
Concatenas meses con meses y años con años. Momento a momento es más preciso.
Pero debes pedirte permiso, a ti misma, y concedértelo.
Ese placer de pararte en el Ahora.
Cada Momento es muy extenso. Y trae Miedo, angustia y vergüenza...
Que son los ingredientes del Temor-Maldad. Y por la gracia de Dios,
Misericordia, ternura y pasión. Míralo con devoción. La sencillez, al alcance de una mano.
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