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¡Señor! yo amo esa mujer
a pesar que estoy pecando;
ella tiene ya su esposo,
y yo la estoy deseando.
Ha sido buena conmigo
y de mí se ha enamorado,
y aunque yo esté mal contigo
la prefiero a mi lado.
¡Si Tú la vieras Señor!,
con sus ojos lagriméando;
porque a veces se imagina
que yo la estoy engañando.
Ella no sabe de bromas
y yo me paso broméando,
pero al verla con coraje
con un beso yo la calmo.
¡Estoy enchulao, Señor!
que me parezco un caballo;
cuando ve su llegua hermosa
sale loco relinchando.
Yo la llamo a cada rato,
le escribo, y si no la veo a tiempo
ya me estoy desesperando.
Ella dice que soy malo, que por culpa de mi amor
no para de estar llorando.
¿Qué puedo hacer? ¿Verdad que Tú me perdonas?
Yo soy sincero contigo Señor, y comprendo que ese amor ,
como ladrón en la noche yo me lo he estado robando.
Así es la vida, ¡Señor! yo amo esa mujer,
sé que violo tus mandatos; tu noveno mandamiento
y ya no puedo evitarlo.[/center:d58e2134e2][/center]
¡Señor! yo amo esa mujer
a pesar que estoy pecando;
ella tiene ya su esposo,
y yo la estoy deseando.
Ha sido buena conmigo
y de mí se ha enamorado,
y aunque yo esté mal contigo
la prefiero a mi lado.
¡Si Tú la vieras Señor!,
con sus ojos lagriméando;
porque a veces se imagina
que yo la estoy engañando.
Ella no sabe de bromas
y yo me paso broméando,
pero al verla con coraje
con un beso yo la calmo.
¡Estoy enchulao, Señor!
que me parezco un caballo;
cuando ve su llegua hermosa
sale loco relinchando.
Yo la llamo a cada rato,
le escribo, y si no la veo a tiempo
ya me estoy desesperando.
Ella dice que soy malo, que por culpa de mi amor
no para de estar llorando.
¿Qué puedo hacer? ¿Verdad que Tú me perdonas?
Yo soy sincero contigo Señor, y comprendo que ese amor ,
como ladrón en la noche yo me lo he estado robando.
Así es la vida, ¡Señor! yo amo esa mujer,
sé que violo tus mandatos; tu noveno mandamiento
y ya no puedo evitarlo.[/center:d58e2134e2][/center]