Lucio_
Poeta recién llegado
la barca del fracaso aquí saluda
con sus cielos de rinoceronte
y sus cantos de aguja
qué canta la poesía
que canta las manos en las tijeras
que el horizonte miente miente
que no hay nada bajo el sacrílego
llanto que nos zambulle en las flores
y te he querido te he querido
porque el alféizar está sumamente angustiado
y estás ahí carcomido carcomido
no soporto ay ay ay ay
onomatopeya absurda fútil banal insípida e inhóspita
y la poesía es la serpiente del ocaso que ahí remueve sus mareas
que ahí sacude el trasero de hormigón
y acaso aureole con sus dientes de cuchillo una escasa melodía
que rompa la pupila del arañazo de la derrota
pero está bien está bien
porque nunca se arropa al llanto
porque en realidad nunca hay llanto
y es como el quejido o maullido de la puerta vacua de razones
y amo a las muchachas ataviadas en jazmín
y aquí estoy aquí estoy aquí estoy
con las comisuras como tijeras
y el labio como un poniente de crisálidas oxidadas
y tengo frío
y y y y en realidad amo mis manos de sentencia fraudulenta
zángano sin esperanza sin arrecio sin corazón de asfalto
con sus cielos de rinoceronte
y sus cantos de aguja
qué canta la poesía
que canta las manos en las tijeras
que el horizonte miente miente
que no hay nada bajo el sacrílego
llanto que nos zambulle en las flores
y te he querido te he querido
porque el alféizar está sumamente angustiado
y estás ahí carcomido carcomido
no soporto ay ay ay ay
onomatopeya absurda fútil banal insípida e inhóspita
y la poesía es la serpiente del ocaso que ahí remueve sus mareas
que ahí sacude el trasero de hormigón
y acaso aureole con sus dientes de cuchillo una escasa melodía
que rompa la pupila del arañazo de la derrota
pero está bien está bien
porque nunca se arropa al llanto
porque en realidad nunca hay llanto
y es como el quejido o maullido de la puerta vacua de razones
y amo a las muchachas ataviadas en jazmín
y aquí estoy aquí estoy aquí estoy
con las comisuras como tijeras
y el labio como un poniente de crisálidas oxidadas
y tengo frío
y y y y en realidad amo mis manos de sentencia fraudulenta
zángano sin esperanza sin arrecio sin corazón de asfalto
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