Pasa el horizonte
y la brisa cálida del atardecer
me acaricia como hace
millones de años acaricia el mar.
Veo el vaivén de las olas;
y vienen hacia mi,
me aterroriza la distancia
en la que pueda sucumbir.
Se detiene el tiempo
porque llegas tú;
ya no hay brisa ni mar,
sólo brillas tú.
Te apareces y te esfumas
como la espuma del mar
llegas y te marchas
en un gran avatar.
Sin embargo estás aquí.
Ni un centímetro más allá;
hasta puedo sentir tu mirada
y tu bella aura brillar.
¿Cómo se explica este gran
sentimiento sin par?
¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde?
¡¿Qué haces?!...
Que ya no puedo pensar...
Vuelve a pasar el horizonte,
me interno ahora en el mar,
y ya no existen miedos...
me he dejado llevar.
y la brisa cálida del atardecer
me acaricia como hace
millones de años acaricia el mar.
Veo el vaivén de las olas;
y vienen hacia mi,
me aterroriza la distancia
en la que pueda sucumbir.
Se detiene el tiempo
porque llegas tú;
ya no hay brisa ni mar,
sólo brillas tú.
Te apareces y te esfumas
como la espuma del mar
llegas y te marchas
en un gran avatar.
Sin embargo estás aquí.
Ni un centímetro más allá;
hasta puedo sentir tu mirada
y tu bella aura brillar.
¿Cómo se explica este gran
sentimiento sin par?
¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde?
¡¿Qué haces?!...
Que ya no puedo pensar...
Vuelve a pasar el horizonte,
me interno ahora en el mar,
y ya no existen miedos...
me he dejado llevar.