MiguelEsteban
ÚNICO
He aquí con insaciable tiento
el suspiro arrebatado a mi aliento,
tu nombre forjado a hierro
en cada paso de mi destino pasajero,
el color de tu amor
en cada río de mis sangres.
Erguido el paso del tiempo,
el día se tiñe almíbar de tu recuerdo,
el anhelo juega a encontrarte de nuevo,
contigo quiero, contigo sueño,
hoja inquieta de tu beso,
luna clavada de mi pensamiento,
nube dormida de tu cosquilla,
mariposa nocturna
de vuelo dentro de tu ropa,
hechizo de tu saliva corriendo dentro,
el firmamento donde habitar sentimiento,
qué quiero yo, qué quieres tú,
amor sencillo sin mentira ni prisa,
quizás algo más,
latido testigo, cariño mecido,
será tu luz la que me hable
de la felicidad conquistada,
mi querer te quiere como eres
irrepetible entre siglos de almas,
trenzado de tu camino me veo
sin necesitar ojos, sintiendo tu semilla
naciente mi amapola del destino,
si solo pudiese quedarme en ti
cambiaría mares y bosques
por tus ojos mirándome,
oración que te entrego mi ilusión,
te encontré, te viví, te soñé,
abrazado a ti dormí.
Idioma de tus labios que susurra
la inocencia vuelta dicha,
ecos de ternura aun te encuentran,
te acarician mi dulce estrella.
El Castellano y Leannán-Sídhe