Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Un gallo cantando infinitamente al alba,
en las entrañas de los eclipses,
esos sucios recuerdos empapados en semen,
la cacofonía de un beso que me llega con retardo,
que llama a mi ventana,
y el cristal se lo lleva.
Todos esos ladrones de arena,
que guardan su botín en el desierto,
hondo y ruin despertar de náuseas,
cuando las estrellas amaestran estaciones.
El payaso que se fue a dormir,
y se levanta,
frío como un témpano,
los abrigos de piel descolorida,
que protegen,
el refugio que refleja la luz de la sombra de los árboles,
ese paisaje que se observa en el mar,
sin tierra a la vista.
El sentido que consume la realidad y el papel, que ha volado hacia los efectos ópticos.
Adecuar los versos a los hechos,
o enrevesarlos,
perderse…
Carecer de ideas…
Para repetirme el derecho a la vida…
Escuchar una voz en la que no confío…
Para recuperar la fe,
no en el hombre,
no en Dios.
En que puedo sobrevivir…
Lejos, pero cerca…
De un nuevo sentimiento.
No tiene expediente,
no es un número entre muchos otros.
Lo único que trato de decir
es que escribo por terapia.
Porque no hay otra puta forma de compartir esta experiencia con los que pueden creer en todo lo demás.
en las entrañas de los eclipses,
esos sucios recuerdos empapados en semen,
la cacofonía de un beso que me llega con retardo,
que llama a mi ventana,
y el cristal se lo lleva.
Todos esos ladrones de arena,
que guardan su botín en el desierto,
hondo y ruin despertar de náuseas,
cuando las estrellas amaestran estaciones.
El payaso que se fue a dormir,
y se levanta,
frío como un témpano,
los abrigos de piel descolorida,
que protegen,
el refugio que refleja la luz de la sombra de los árboles,
ese paisaje que se observa en el mar,
sin tierra a la vista.
El sentido que consume la realidad y el papel, que ha volado hacia los efectos ópticos.
Adecuar los versos a los hechos,
o enrevesarlos,
perderse…
Carecer de ideas…
Para repetirme el derecho a la vida…
Escuchar una voz en la que no confío…
Para recuperar la fe,
no en el hombre,
no en Dios.
En que puedo sobrevivir…
Lejos, pero cerca…
De un nuevo sentimiento.
No tiene expediente,
no es un número entre muchos otros.
Lo único que trato de decir
es que escribo por terapia.
Porque no hay otra puta forma de compartir esta experiencia con los que pueden creer en todo lo demás.