Curandera
Poeta recién llegado
Siento que cada partícula de cada momento,
se derrite en la soledad de silencios cercanos,
como si estuvieras lejos en vez de a mi lado,
como si en verdad no cogieras con las tuyas
mis manos.
Siento como van formando los nervios traicioneros,
un nudo rocambolesco en el encogido estómago,
como si un terremoto fuera a emerger en ese hueco.
Y quisiera me, quitarme de ese amargor,
que me deja en modo de chismorreo cotidiano,
las voces que corrompen mi oído a mí alrededor.
Creo que de nuevo vuelvo a ser otra vez yo,
con mi carácter ya siempre malhumorado,
de alma que se ha frustrado, desilusionado,
y que siente que a su alrededor,
en cada persona conocida
Se ha perdido toda humanidad,
los valores se consumen,
en chismes muy baratos,
que rompen la tranquilidad,
de quien quiere vivir en paz.
La amistad se contagia de envidia,
la confianza se vende a la traición,
y hasta mi miedo, traicionó al amor.
Siento que me quedo sola contemplando ,
las partículas de tiempo flotando
Rozándolas con las yemas de mis dedos,
rescatando de ellas cada mínimo sentimiento,
intentando darme a mi misma, un poco de consuelo,
porque ya no siento cuando te abrazo, más aliento.
En este mismo instante,
Solo las palabras son el desagüe,
De mis sentimientos residuales.
se derrite en la soledad de silencios cercanos,
como si estuvieras lejos en vez de a mi lado,
como si en verdad no cogieras con las tuyas
mis manos.
Siento como van formando los nervios traicioneros,
un nudo rocambolesco en el encogido estómago,
como si un terremoto fuera a emerger en ese hueco.
Y quisiera me, quitarme de ese amargor,
que me deja en modo de chismorreo cotidiano,
las voces que corrompen mi oído a mí alrededor.
Creo que de nuevo vuelvo a ser otra vez yo,
con mi carácter ya siempre malhumorado,
de alma que se ha frustrado, desilusionado,
y que siente que a su alrededor,
en cada persona conocida
Se ha perdido toda humanidad,
los valores se consumen,
en chismes muy baratos,
que rompen la tranquilidad,
de quien quiere vivir en paz.
La amistad se contagia de envidia,
la confianza se vende a la traición,
y hasta mi miedo, traicionó al amor.
Siento que me quedo sola contemplando ,
las partículas de tiempo flotando
Rozándolas con las yemas de mis dedos,
rescatando de ellas cada mínimo sentimiento,
intentando darme a mi misma, un poco de consuelo,
porque ya no siento cuando te abrazo, más aliento.
En este mismo instante,
Solo las palabras son el desagüe,
De mis sentimientos residuales.