frankaussill
Poeta adicto al portal
Sepulcro.
Y la luna ardía vehemente
los nardos se estremecían
y la lluvia suave y fría
resbalaba por sus frentes.
Con ímpetu renaciente
en canasta de pasiones
los nardos y las emociones
a la luna le lloraban,
ahí de dolor gritaban
aquellos dos corazones.
Ya en el sepulcro mojado
por esa lluvia implacable
donde el tiempo es imparable
yace su hijo adorado
y todo lo que han llorado
ya de nada serviría
ahí por siempre quedaría
el hijo que tanto amaron
ya mutuos se consolaron
del dolor que les hastía.
Y la luna ardía vehemente
los nardos se estremecían
y la lluvia suave y fría
resbalaba por sus frentes.
Con ímpetu renaciente
en canasta de pasiones
los nardos y las emociones
a la luna le lloraban,
ahí de dolor gritaban
aquellos dos corazones.
Ya en el sepulcro mojado
por esa lluvia implacable
donde el tiempo es imparable
yace su hijo adorado
y todo lo que han llorado
ya de nada serviría
ahí por siempre quedaría
el hijo que tanto amaron
ya mutuos se consolaron
del dolor que les hastía.