Marco Antonio
Poeta recién llegado
Mi pluma ya no camina,
naufraga,
buscando siempre incesante
la mejor de las palabras.
Ella vive ajena, tranquila, sin reparos
maquillando ondulantes versos
que se pierden en mi mente, inacabados
como hijos huerfanos de mi letra,
letra borrosa de tinta lacrimada.
Tachados los abortos de un escritor sin papel
a oscuras quedan de tu mirada.
La métrica rima que buscas
se fue esperando que la encontrara,
mientras mi mano,
seguía ejecutando lineas,
siendo diablo de mis propias ilusiones
borradas con el odio que me quema,
buscar la rogada musa, mesías de mi vagueza
y encontrar tan solo el fracaso,
de este misero poema.
naufraga,
buscando siempre incesante
la mejor de las palabras.
Ella vive ajena, tranquila, sin reparos
maquillando ondulantes versos
que se pierden en mi mente, inacabados
como hijos huerfanos de mi letra,
letra borrosa de tinta lacrimada.
Tachados los abortos de un escritor sin papel
a oscuras quedan de tu mirada.
La métrica rima que buscas
se fue esperando que la encontrara,
mientras mi mano,
seguía ejecutando lineas,
siendo diablo de mis propias ilusiones
borradas con el odio que me quema,
buscar la rogada musa, mesías de mi vagueza
y encontrar tan solo el fracaso,
de este misero poema.