Desaparecer me gustaría, verme reducido al tamaño de la punta rota de un lápiz con el que hubiera escrito versos de palabras imposibles.
Así reducido, acudir a ti dentro de cualquier valija entre facturas, albaranes, presupuestos y pagarés. O llegar al buzón de tu casa entre la propaganda del hiper.
Llegar a ti sin que me percibas. Mirarte a los ojos sin el velo de la distancia, sabiendo que me presientes sin verme.
Tocar tus cosas. Sentirme colega y cómplice del lapicero que dibuja el contorno de tus ojos o cejas. Oler, matrimoniarme con el aroma de tu gel, sentir en mi piel tu piel compartiendo la crema rosada que te acaricia tras el baño.
Esperar tu venida, sufrir cuando te vas, y en medio besarte y acariciarte a mi antojo sin merma de tu libertad.
Me gustaría desaparecer, huir de aquí, naufragar para siempre en las islas serenas de tus pechos, sin mar ni palmeras, tibios y eternos.
Así reducido, acudir a ti dentro de cualquier valija entre facturas, albaranes, presupuestos y pagarés. O llegar al buzón de tu casa entre la propaganda del hiper.
Llegar a ti sin que me percibas. Mirarte a los ojos sin el velo de la distancia, sabiendo que me presientes sin verme.
Tocar tus cosas. Sentirme colega y cómplice del lapicero que dibuja el contorno de tus ojos o cejas. Oler, matrimoniarme con el aroma de tu gel, sentir en mi piel tu piel compartiendo la crema rosada que te acaricia tras el baño.
Esperar tu venida, sufrir cuando te vas, y en medio besarte y acariciarte a mi antojo sin merma de tu libertad.
Me gustaría desaparecer, huir de aquí, naufragar para siempre en las islas serenas de tus pechos, sin mar ni palmeras, tibios y eternos.