Huirwell
Caminador y cazador.
Y es que cuanto más te pienso
más loco creo que estoy.
No me bastaron las palabras,
tuve que morder la almohada
como un niño arrepentido.
Tuve que mirar el techo y luego
volver la vista a la cama,
recordar lo que veo cuando te apoyas
en mi pecho, recordar lo que veo
cuando te apoyas en el suelo.
Cuando te he visto reír,
cuando te he visto algo desanimado,
algo triste,
siempre algo algo.
Ya ves que los versos se escriben solos,
siento que es tu mano la que me guía,
que encima de la mía
me entrega la capacidad de escribir.
De escribirte.
más loco creo que estoy.
No me bastaron las palabras,
tuve que morder la almohada
como un niño arrepentido.
Tuve que mirar el techo y luego
volver la vista a la cama,
recordar lo que veo cuando te apoyas
en mi pecho, recordar lo que veo
cuando te apoyas en el suelo.
Cuando te he visto reír,
cuando te he visto algo desanimado,
algo triste,
siempre algo algo.
Ya ves que los versos se escriben solos,
siento que es tu mano la que me guía,
que encima de la mía
me entrega la capacidad de escribir.
De escribirte.
Última edición: