Sinuhé
Poeta adicto al portal
Sergio (A mi hijo)
En cumplimiento de promesas...
Hoy estoy triste amor, pero tengo tus ojos.
Y es triste la profesión de estar triste.
Pero te arrullo amor, y eso,
vale más junto
que todas las ganas que tengo
de perderme.
Porque te he visto al fin amor, hijo mío,
y estás y corres desnudo por la casa.
¿Quién cuidaría de ti antes que llegaras?
¿Dónde estaría la luz de tu fino perfil
de príncipe encantado?
¿Dónde estarías amor cuando lloraba?
Cuando la mañana era ajena
y ésta aún no te había rescatado.
Ahora estás ya, redondo y fuerte
como la campana que suena
en este limpio día de septiembre.
Sergio es así: manso y alado.
(Yo sabía que tendría lindos pies
para encontrarme...)