café en chernobyl
Poeta recién llegado
Sexy chica común
Amo una boca del tamaño de un valle,
un cuchillo con filo y una hoz de papel,
un dolor de riñón y tu mano en mi muñeca.
Diálisis de molino, sangre fresca dentro
de un monitor. Santa Claus si existe
pero no llega hasta aquí.
La escuela nocturna provocó tu pulmonía,
la nevisca mojó tus sienes
y se mezcló con tus lágrimas de desempleada.
Buscas el aplauso de un sala comedor,
un vientre lleno de rosas, un automóvil azul.
Amo una piel de alabastro y de cuarzo.
Un reloj anegado en el océano,
un cadáver que flota sin ser reclamado.
Cae la noche. Apoyas tus pies
en la cabecera del televisor.
No hay milagros para los que necesitan de ellos.
Oh. Tienes un seguro.
No es ni mierda. Acaricias tus venas con un destornillador.
Un rosé de cocina. Lloras pegando la frente
al cojín. Nadie hay para que te abrace.
Nunca hubo alguien. Mañana hay trabajo en la bodega.
La mama otra vez se enfermó.
Amo una boca del tamaño de un valle,
un cuchillo con filo y una hoz de papel,
un dolor de riñón y tu mano en mi muñeca.
Diálisis de molino, sangre fresca dentro
de un monitor. Santa Claus si existe
pero no llega hasta aquí.
La escuela nocturna provocó tu pulmonía,
la nevisca mojó tus sienes
y se mezcló con tus lágrimas de desempleada.
Buscas el aplauso de un sala comedor,
un vientre lleno de rosas, un automóvil azul.
Amo una piel de alabastro y de cuarzo.
Un reloj anegado en el océano,
un cadáver que flota sin ser reclamado.
Cae la noche. Apoyas tus pies
en la cabecera del televisor.
No hay milagros para los que necesitan de ellos.
Oh. Tienes un seguro.
No es ni mierda. Acaricias tus venas con un destornillador.
Un rosé de cocina. Lloras pegando la frente
al cojín. Nadie hay para que te abrace.
Nunca hubo alguien. Mañana hay trabajo en la bodega.
La mama otra vez se enfermó.