Roberto De Maria
Poeta recién llegado
Como sabéis, la esclavitud es una miseria y un abuso, que simplemente ha cambiado de nombre.
Ahora lo llaman trabajo de jornada completa, 8 horas al día, mas del 60% de nuestra escasa vida consciente, regalo del universo, condenada para servir al millonario, (heredero de unos dígitos en el banco que otorgando el derecho a disponer, niegan el deber de proveer) lo que quiera, donde quiera y en cualquier momento, con la "maravillosa" recompensa de unos metros cuadrados donde poder dormir, comer y defecar en intimidad.
Si contrastamos, teniendo en cuenta las circunstancias, hasta los esclavos del imperio romano, vivieron en mejores condiciones su cautiverio, en ocasiones, podían comprar su libertad y luego vivirla en un mundo puro, natural, autentico.
No solo persiste, para los que siempre han de arremangarse,si no que en los últimos 20 años, el mal acuerdo alcanzado, se ha agravado. Hablamos de la condición de vida del camarero, el cocinero, el carpintero, el cajero y el recepcionista, el maestro y el artista, del padre de familia, del estudiante y el pensionista. Todo por lo que lucharon o murieron nuestros abuelos, bisabuelos y demás antepasados, para que prevalezca la razón, el sentido común, la sensibilidad o al menos, la piedad, frente a miles de años de explotación por parte de reyes, condes y curas, presidentes, empresarios y medios de comunicación, (poseedores de privilegios artificiales, explotadores incompasibles de almas hermanas), esta muriendo.
Poco a poco, envenenado por la ignorancia y el egoísmo, el derecho a una vida digna agoniza amordazado. En su ininteligible delirio Advierte: que alguien nos ha robado recientemente una importante parte de poder adquisitivo, que la palabra vivienda no parece moderar por su función, a los especuladores del mercado inmobiliario, que la contaminación que nos comemos, bebemos y respiramos cada día, no ha urgido nunca a los que tienen en propiedad patentes para una alternativa limpia, (aunque la denunciásemos durante mas de 30 años), que nuestro voto, la delegación de poder, cada 4 años, en un grupo de personas, para que en las decisiones de estado, se vele por nuestro bien, es olvidado en seguida, y como huyendo de un robo, los depositarios de nuestra confianza, a duras penas alcanzan a terminar de cumplir los favores prometidos a los de siempre, al que aporto en la campaña, al periódico que vendió su alma, al banquero que alquiló su dinero, y allí, a lo lejos, el pueblo.
Soplan vientos de guerra, el aire huele a quemado, corre la sangre por el río, chapapote en el mar gallego y guerra preventiva con consecuencias, en el olvido , Las potencias del eje: Grupos políticos de derechas o centro, empresas multinacionales, poderosas potencias carcomidas por un capitalismo caníbal, los medios de comunicación de más audiencia y diversas asociaciones como el club bilderberg, el trienio, el G8, la OMC, la OTAN, la ONU, la malloría de gente con fortunas, aristócratas conservadores, las religiones poderosas, las dictaduras subvencionadas, funcionarios y demás chupópteros, ciudadanos zombies, cegados por el sistema.
Los aliados: tu y yo. El 7 de junio te espero en la calle, hazlo por tus hijos, hazlo por tus antepasados, hazlo por ti.
Ahora lo llaman trabajo de jornada completa, 8 horas al día, mas del 60% de nuestra escasa vida consciente, regalo del universo, condenada para servir al millonario, (heredero de unos dígitos en el banco que otorgando el derecho a disponer, niegan el deber de proveer) lo que quiera, donde quiera y en cualquier momento, con la "maravillosa" recompensa de unos metros cuadrados donde poder dormir, comer y defecar en intimidad.
Si contrastamos, teniendo en cuenta las circunstancias, hasta los esclavos del imperio romano, vivieron en mejores condiciones su cautiverio, en ocasiones, podían comprar su libertad y luego vivirla en un mundo puro, natural, autentico.
No solo persiste, para los que siempre han de arremangarse,si no que en los últimos 20 años, el mal acuerdo alcanzado, se ha agravado. Hablamos de la condición de vida del camarero, el cocinero, el carpintero, el cajero y el recepcionista, el maestro y el artista, del padre de familia, del estudiante y el pensionista. Todo por lo que lucharon o murieron nuestros abuelos, bisabuelos y demás antepasados, para que prevalezca la razón, el sentido común, la sensibilidad o al menos, la piedad, frente a miles de años de explotación por parte de reyes, condes y curas, presidentes, empresarios y medios de comunicación, (poseedores de privilegios artificiales, explotadores incompasibles de almas hermanas), esta muriendo.
Poco a poco, envenenado por la ignorancia y el egoísmo, el derecho a una vida digna agoniza amordazado. En su ininteligible delirio Advierte: que alguien nos ha robado recientemente una importante parte de poder adquisitivo, que la palabra vivienda no parece moderar por su función, a los especuladores del mercado inmobiliario, que la contaminación que nos comemos, bebemos y respiramos cada día, no ha urgido nunca a los que tienen en propiedad patentes para una alternativa limpia, (aunque la denunciásemos durante mas de 30 años), que nuestro voto, la delegación de poder, cada 4 años, en un grupo de personas, para que en las decisiones de estado, se vele por nuestro bien, es olvidado en seguida, y como huyendo de un robo, los depositarios de nuestra confianza, a duras penas alcanzan a terminar de cumplir los favores prometidos a los de siempre, al que aporto en la campaña, al periódico que vendió su alma, al banquero que alquiló su dinero, y allí, a lo lejos, el pueblo.
Soplan vientos de guerra, el aire huele a quemado, corre la sangre por el río, chapapote en el mar gallego y guerra preventiva con consecuencias, en el olvido , Las potencias del eje: Grupos políticos de derechas o centro, empresas multinacionales, poderosas potencias carcomidas por un capitalismo caníbal, los medios de comunicación de más audiencia y diversas asociaciones como el club bilderberg, el trienio, el G8, la OMC, la OTAN, la ONU, la malloría de gente con fortunas, aristócratas conservadores, las religiones poderosas, las dictaduras subvencionadas, funcionarios y demás chupópteros, ciudadanos zombies, cegados por el sistema.
Los aliados: tu y yo. El 7 de junio te espero en la calle, hazlo por tus hijos, hazlo por tus antepasados, hazlo por ti.