Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Si me faltaras tú
se apagarían una a una
las estrellas,
como robarle un momento
al silencio
cuando no te tengo,
para definir esto que siento.
Suenan incansable las horas,
el reloj del fondo
compagina mi pensamiento,
el reloj entiende de soledades
el reloj con su corazón de péndulo,
y yo me encierro en tus horas
de ausencia.
SI me faltara tú, pienso,
quedaría insensible a los mares
las olas ya no me hablarían,
las gaviotas caerían muertas
y los faros serían dolorosos
bastones de fuego,
sin esperanza
para un naufrago muerto.
Si me faltaras tú,
si me faltara tu sinfonía lunar,
si me faltara la promesa
de tu beso lejano,
y si no supiera nada
de la amenaza de tu piel,
morirían todos los mares
que acuñan mis ojos,
se congelaría mi sol
y me condenarías
a caminar muerto
en medio de estos,
monumentales recuerdos.
En solitarias notas de chelo
tañerían tus campanas siempre,
yo me encierro en tus horas,
me refugio en el silencio del salón,
el reloj del fondo compagina mi pensamiento,
el reloj sabe de soledades,
el reloj con su corazón de péndulo
y yo con el mío lleno de sangre.
Un te quiero tuyo se adormece en mis hombros
cada tarde ,
se adormece con el sol
que pinta tus tardes doradas,
se duerme y cierra mis ojos llenos de amor,
que fugas consuelo
esto de tenerte bajo la piel
estas lejos,
pero te tengo aquí,
estas lejos y cierro los ojos y te siento,
como si fueras el aire
dentro de mí.
Si mi faltaras tu,
tendría que crear tu poesía
y cultivar versos
en los páramos agretes
de la soledad,
hasta inventarte de nuevo,
hasta crearte de nuevo,
hasta encontrarte
en lugares donde no existes,
tu existes en mi
eres mi sangre y mi aire,
yo soy la consecuencia de tus ojos
al mirarme,
soy tu bastión en medio del mar
soy tu guerrero de fuego,
y quiero ser la fuerza
de todos los vientos,
un suspiro violento y eterno
quiero tu mano por siempre
y para siempre
quiero que te vayas conmigo
cuando las luz nos lleve
al paraíso de vivir juntos
eternamente,
eso quiero,
mi razón,
eso quiero,
dueña tu
de cada uno de mis motivos,
y te espero,
encadenado a tu corazón
anclado a tu puerto manso
y aprisionado a tus manos.
Si me faltaras tú,
estos seria tus versos
y seria mía toda la soledad.
se apagarían una a una
las estrellas,
como robarle un momento
al silencio
cuando no te tengo,
para definir esto que siento.
Suenan incansable las horas,
el reloj del fondo
compagina mi pensamiento,
el reloj entiende de soledades
el reloj con su corazón de péndulo,
y yo me encierro en tus horas
de ausencia.
SI me faltara tú, pienso,
quedaría insensible a los mares
las olas ya no me hablarían,
las gaviotas caerían muertas
y los faros serían dolorosos
bastones de fuego,
sin esperanza
para un naufrago muerto.
Si me faltaras tú,
si me faltara tu sinfonía lunar,
si me faltara la promesa
de tu beso lejano,
y si no supiera nada
de la amenaza de tu piel,
morirían todos los mares
que acuñan mis ojos,
se congelaría mi sol
y me condenarías
a caminar muerto
en medio de estos,
monumentales recuerdos.
En solitarias notas de chelo
tañerían tus campanas siempre,
yo me encierro en tus horas,
me refugio en el silencio del salón,
el reloj del fondo compagina mi pensamiento,
el reloj sabe de soledades,
el reloj con su corazón de péndulo
y yo con el mío lleno de sangre.
Un te quiero tuyo se adormece en mis hombros
cada tarde ,
se adormece con el sol
que pinta tus tardes doradas,
se duerme y cierra mis ojos llenos de amor,
que fugas consuelo
esto de tenerte bajo la piel
estas lejos,
pero te tengo aquí,
estas lejos y cierro los ojos y te siento,
como si fueras el aire
dentro de mí.
Si mi faltaras tu,
tendría que crear tu poesía
y cultivar versos
en los páramos agretes
de la soledad,
hasta inventarte de nuevo,
hasta crearte de nuevo,
hasta encontrarte
en lugares donde no existes,
tu existes en mi
eres mi sangre y mi aire,
yo soy la consecuencia de tus ojos
al mirarme,
soy tu bastión en medio del mar
soy tu guerrero de fuego,
y quiero ser la fuerza
de todos los vientos,
un suspiro violento y eterno
quiero tu mano por siempre
y para siempre
quiero que te vayas conmigo
cuando las luz nos lleve
al paraíso de vivir juntos
eternamente,
eso quiero,
mi razón,
eso quiero,
dueña tu
de cada uno de mis motivos,
y te espero,
encadenado a tu corazón
anclado a tu puerto manso
y aprisionado a tus manos.
Si me faltaras tú,
estos seria tus versos
y seria mía toda la soledad.
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