sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si París fuera un planeta de amor
la Torre Eiffel se haría con el
vapor de los amores que coinciden
con sus bellas y preciosas imágenes
solo que París sería un planeta
en el que el amor
se haría de luz
y todo sería el reflejo de su alma,
si París fuera un planeta de amor
es que los cielos serían espejos
que se cuelgan desde las estrellas
así sería una luz de dimensiones
que se caracterizaría por su poder de seducir,
París es tierra de amor
pero si fuera un planeta en el espacio
hasta su clonación sería el mismo viento
que haría escalar a las estrellas
y ver sus cimas
hasta querer ver al corazón
que late entre su sonrojada brisa
el momento en el que
los brillos se alían es
que como se podría hacer una imagen
en un mundo en el que todo
sería alucinante
de ver a las burbujas del sueño
construir su señal
su latido encontrará su propio bienestar
así todo saldrá hasta ver a la belleza
más exquisita que se colgara en las puertas del sol
todo será como quien quiera ser
si es que alguien se equivoca
no sabrá que al abrir los labios de París
te das cuenta que el planeta
es como una figura femenina
boca a boca con su tierra masculina
con la Torre Eiffel en su altura
y su amor llenando de brillo
las imágenes de toda su aventura.