gatoconbotas
Poeta recién llegado
Si pienso
pienso en atardeceres,
bajo la sombra de este cielo,
manto y silencio, y siento
melancolía, un río de risas,
cascadas de lágrimas,
es el poder de tanta agua amarronada,
rodeada de sauces
y de tanto verde enamorada.
Enamorada del sol naranja
colgando de la pared
y pienso en tu piel, hierba bonita.
De aquel lado las islas de cabo a rabo, infinitas
y de este lado voces, monumento, sendas, bocinas,
pies descalzos, caricias
sobre una alfombra de esquinas,
ignorantes van a ninguna parte,
ignorados de los dos lados
y va la gente olvidándose
pero yo no te olvido,
yo si te siento y pienso
en barcos de mil historias,
de mil banderas y miles de aguas,
mil amores y miles de gorriones
y miles de poesías, golondrinas
saludándome saludándonos,
y el puente a la victoria,
dos corazones llenos de gloria
recostados sobre tréboles llenos de vida,
yaces dormida sobre una lágrima mía
y solo, solo tus ojos grises,
la sombra negra, esa silueta, tu geografía
tu cuerpo, tus labios, tus párpados apretados
Y pienso río grande, puerto y aire,
de espaldas al cemento, yaces constante,
y en las rejas que tejió aquel artesano eterno mi recuerdo,
barrotes para encarcelar los corazones enamorados,
enamorados de todos los tiempos, enamorados del viento.
Esas maravillosas rejas que derrumbó algún tonto arquitecto
pensando tal vez en lo moderno
y no pudo derrumbar aquellos sueños
ni desgastar estos recuerdos ni aquellos vientos,
ni aquellos momentos.
Ay si pienso ay si pienso,
Rosario, como te recuerdo,
atardecer en mi pequeño universo,
Rosario amor de aquellos tiempos.
Y en mis recuerdos te recuerdo
como esa jauría de perros
furioso amor de arduos veranos perpetuos,
dos jóvenes bellos descubriéndose al amor
confundiendo deseos como un nexo de besos
entre ciudad y puerto,
los cuerpos entregados esperando la noche serena,
dos almas gemelas.
Como olvidar olvidar jamás!
aunque me derrumben las rejas,
aunque el río se seque, aunque se quiebre la tierra.
Como olvidar el trigal, el rumor del agua, su cabellera,
sus ojos, las luces, iluminada, eterna
sus dos palabras: te quiero.
Rosario te extraña, yo yo solo te siento
bajo la sombra de este cielo,
manto y silencio, y siento
melancolía, un río de risas,
cascadas de lágrimas,
es el poder de tanta agua amarronada,
rodeada de sauces
y de tanto verde enamorada.
Enamorada del sol naranja
colgando de la pared
y pienso en tu piel, hierba bonita.
De aquel lado las islas de cabo a rabo, infinitas
y de este lado voces, monumento, sendas, bocinas,
pies descalzos, caricias
sobre una alfombra de esquinas,
ignorantes van a ninguna parte,
ignorados de los dos lados
y va la gente olvidándose
pero yo no te olvido,
yo si te siento y pienso
en barcos de mil historias,
de mil banderas y miles de aguas,
mil amores y miles de gorriones
y miles de poesías, golondrinas
saludándome saludándonos,
y el puente a la victoria,
dos corazones llenos de gloria
recostados sobre tréboles llenos de vida,
yaces dormida sobre una lágrima mía
y solo, solo tus ojos grises,
la sombra negra, esa silueta, tu geografía
tu cuerpo, tus labios, tus párpados apretados
Y pienso río grande, puerto y aire,
de espaldas al cemento, yaces constante,
y en las rejas que tejió aquel artesano eterno mi recuerdo,
barrotes para encarcelar los corazones enamorados,
enamorados de todos los tiempos, enamorados del viento.
Esas maravillosas rejas que derrumbó algún tonto arquitecto
pensando tal vez en lo moderno
y no pudo derrumbar aquellos sueños
ni desgastar estos recuerdos ni aquellos vientos,
ni aquellos momentos.
Ay si pienso ay si pienso,
Rosario, como te recuerdo,
atardecer en mi pequeño universo,
Rosario amor de aquellos tiempos.
Y en mis recuerdos te recuerdo
como esa jauría de perros
furioso amor de arduos veranos perpetuos,
dos jóvenes bellos descubriéndose al amor
confundiendo deseos como un nexo de besos
entre ciudad y puerto,
los cuerpos entregados esperando la noche serena,
dos almas gemelas.
Como olvidar olvidar jamás!
aunque me derrumben las rejas,
aunque el río se seque, aunque se quiebre la tierra.
Como olvidar el trigal, el rumor del agua, su cabellera,
sus ojos, las luces, iluminada, eterna
sus dos palabras: te quiero.
Rosario te extraña, yo yo solo te siento