Si supieras algo de mi vida
Si supieras en donde suelo estar sentado
con uno de mis codos bien armado
soportando el lado de mi cuerpo,
que resguarda el corazón, atento a sus suspiros,
empeñado en los saltos al futuro.
Es que puedo ser una torrentera de opiniones
andar, y dar saltitos como grillo
y algunos cánticos mequetrefes,
distinguiendo en el cúmulo irónico
las buenas intensiones.
Suelo embotellarme y lanzarme ciegamente
al primer chorrito amable
a la primera seña cálida,
que perdida va al soplar de la mañana.
Si supieras en donde suelo estar parado
soportando mis piernas mis infancias
en un afán tumultuoso mis querencias
que se inmolan tercamente, genuflexas,
permitiéndole a mis labios respirar
al darle un sorbo a la añoranza.
Algunos días me distraigo
entre peñas migajozas
sujetando con mis manos grietas,
maniatadas por la gula que he hecho de ti.
Son pocos estos años, si, lo sé
hubiese sido mitológico
uno más,
y tu bien sabes,
que si no existiesen huesos, ni estas carnes
que se arman en un hombre,
no pudiera yo sentarme en los maderos
que salto por las tardes,
esperándote con manta de colores
para alzar en una bulla, el salve
al amor y la esperanza.
Si supieras amor en donde estoy
por las mañanas…
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