davidul
Poeta asiduo al portal
Siempre late, ese hasta luego,
envuelto en lluvia de cenizas,
que derrama unos ojos
que incendian y calcinan,
aquella pasión ya extinguida,
que brillo,en mí oscura vida.
Esa existencia muerta,
pero resucitada y renacida,
para poder, volver
a tener nuevas caídas.
Benditos esos desvanecimientos
en un lecho lleno de aristas,
porque no soy lo que esperas
ni tú, eras totalmente distinta,
aquella imaginativa llama,
que alumbro mi triste vida.
Fuego que me quema
tú trozo, de mí olvido.
envuelto en lluvia de cenizas,
que derrama unos ojos
que incendian y calcinan,
aquella pasión ya extinguida,
que brillo,en mí oscura vida.
Esa existencia muerta,
pero resucitada y renacida,
para poder, volver
a tener nuevas caídas.
Benditos esos desvanecimientos
en un lecho lleno de aristas,
porque no soy lo que esperas
ni tú, eras totalmente distinta,
aquella imaginativa llama,
que alumbro mi triste vida.
Fuego que me quema
tú trozo, de mí olvido.