LUMUGA 95
Poeta asiduo al portal
Dicen que no sonríe el alma sin sentir al corazón,
que no se desata el amor si callar a la razón.
Hablan aquellos que sintieron la pasión de amar
y de expresar sus sentimientos junto al mar.
Yo hablo de esos pequeños temblores que recorren la piel,
que habita bajo el pecho, y que viven cuando ella me sonríe.
Me sonrojo cuando me mira con aquellos ojos color miel,
Se estremece mi piel cuando noto que ella ríe...
Me pongo nervioso cuando dice mi nombre,
reacciono como un adolescente, no como un hombre.
Está calmado cuando no está mi amada,
y siento que si no la veo, tendré una parada.
Es el compás que marca mi sentimiento.
Es el metrónomo que guía mi melodía.
Es lo que me indica si tengo alegría.
Es lo que me dice qué es lo que siento...
que no se desata el amor si callar a la razón.
Hablan aquellos que sintieron la pasión de amar
y de expresar sus sentimientos junto al mar.
Yo hablo de esos pequeños temblores que recorren la piel,
que habita bajo el pecho, y que viven cuando ella me sonríe.
Me sonrojo cuando me mira con aquellos ojos color miel,
Se estremece mi piel cuando noto que ella ríe...
Me pongo nervioso cuando dice mi nombre,
reacciono como un adolescente, no como un hombre.
Está calmado cuando no está mi amada,
y siento que si no la veo, tendré una parada.
Es el compás que marca mi sentimiento.
Es el metrónomo que guía mi melodía.
Es lo que me indica si tengo alegría.
Es lo que me dice qué es lo que siento...