• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Sierra de Irta (Nocturno junto al mar)

Pessoa

Moderador Foros Surrealistas.o
Miembro del equipo
Moderadores
SIERRA DE IRTA (Nocturno junto al mar)


Lenidad de desmayo en la parábola

Agua trémula que busca la sed para soñar

Demorado paseo entre verdes y jacintos

Es la noche que amaga.


Grácil el horizonte que se disuelve en trinos

el mar ronronea con mimo entre las rocas

y al fin se disuelve desde sus sublimes centros

Tarde acalorada, tarde mecida entre bruma, misterio.


Como un labio que se entrega en la suavidad de la caricia

como una onda estremecida recién nacida del mar

así la sierra que nace desde el horizonte oscuro

así los musgos y sus rocas, el rumoroso pinar.


Acunada por milenios de anónimos trabajos

las faldas pedregosas forman hirsutos pliegues

donde habitan los viejos olivos, los míticos algarrobos

los ignorados neveros y las fuentes siempre esquivas.



Campos de visionarios antiguos, confín de mi vivir cotidiano,

la que me cierra el camino al falaz resto del mundo

y me obliga a ser de mar, a vivirlo en su azul inagotable

y recorrer su inmensidad trascendida por el vuelo de las aves.


Comparto allí mis silencios con las umbrías soledades

buscando la luna llena que juega con los enebros

aspirando aromas plácidos del pinar adormecido

asustándome cual niño con los brillos repentinos de los furtivos lirones.


Eternidad hecha roca con atisbos de cilantros

Severidad cariciosa del algarrobo que duerme

Pinos que laten al unísono con sus aves

Verde paz junto al mar que da la vida.
 
SIERRA DE IRTA (Nocturno junto al mar)


Lenidad de desmayo en la parábola

Agua trémula que busca la sed para soñar

Demorado paseo entre verdes y jacintos

Es la noche que amaga.


Grácil el horizonte que se disuelve en trinos

el mar ronronea con mimo entre las rocas

y al fin se disuelve desde sus sublimes centros

Tarde acalorada, tarde mecida entre bruma, misterio.


Como un labio que se entrega en la suavidad de la caricia

como una onda estremecida recién nacida del mar

así la sierra que nace desde el horizonte oscuro

así los musgos y sus rocas, el rumoroso pinar.


Acunada por milenios de anónimos trabajos

las faldas pedregosas forman hirsutos pliegues

donde habitan los viejos olivos, los míticos algarrobos

los ignorados neveros y las fuentes siempre esquivas.



Campos de visionarios antiguos, confín de mi vivir cotidiano,

la que me cierra el camino al falaz resto del mundo

y me obliga a ser de mar, a vivirlo en su azul inagotable

y recorrer su inmensidad trascendida por el vuelo de las aves.


Comparto allí mis silencios con las umbrías soledades

buscando la luna llena que juega con los enebros

aspirando aromas plácidos del pinar adormecido

asustándome cual niño con los brillos repentinos de los furtivos lirones.


Eternidad hecha roca con atisbos de cilantros

Severidad cariciosa del algarrobo que duerme

Pinos que laten al unísono con sus aves

Verde paz junto al mar que da la vida.


Demasiado adjetivado y sumamente lírico “tal vez mucha poesía para realista”.

No entiendo, amigo, el porqué de ubicarlo acá.


Un abrazo.
 
Última edición:
Amigo Danie: participo de tu duda respecto a la oportunidad de colgar este poema en este foro. Realmente creo que son muy pocos los poemas que aquí se cuelgan que respondan al calificativo de surrealista, lo que evidencia el desconocimiento que, en general, tenemos de la esencia y presencia del surrealismo. Pero me alegra que te haya gustado el poema, su adjetivación es lo de menos. Muy agradecido por tu visita,
miguel
 
SIERRA DE IRTA (Nocturno junto al mar)


Lenidad de desmayo en la parábola

Agua trémula que busca la sed para soñar

Demorado paseo entre verdes y jacintos

Es la noche que amaga.


Grácil el horizonte que se disuelve en trinos

el mar ronronea con mimo entre las rocas

y al fin se disuelve desde sus sublimes centros

Tarde acalorada, tarde mecida entre bruma, misterio.


Como un labio que se entrega en la suavidad de la caricia

como una onda estremecida recién nacida del mar

así la sierra que nace desde el horizonte oscuro

así los musgos y sus rocas, el rumoroso pinar.


Acunada por milenios de anónimos trabajos

las faldas pedregosas forman hirsutos pliegues

donde habitan los viejos olivos, los míticos algarrobos

los ignorados neveros y las fuentes siempre esquivas.



Campos de visionarios antiguos, confín de mi vivir cotidiano,

la que me cierra el camino al falaz resto del mundo

y me obliga a ser de mar, a vivirlo en su azul inagotable

y recorrer su inmensidad trascendida por el vuelo de las aves.


Comparto allí mis silencios con las umbrías soledades

buscando la luna llena que juega con los enebros

aspirando aromas plácidos del pinar adormecido

asustándome cual niño con los brillos repentinos de los furtivos lirones.


Eternidad hecha roca con atisbos de cilantros

Severidad cariciosa del algarrobo que duerme

Pinos que laten al unísono con sus aves

Verde paz junto al mar que da la vida.
Momentos colgados en esa esencia nocturna de contemplacion donde la eterna
presencia se anuda al margen de una naturaleza unida al mar. son como
momentos apropiados en un aliento de solemnidad unica.
bellissimo. saludos amables de luzyabsenta.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba