Solaribus
Poeta veterano en el portal
En semillas de luz
la noche se enciende germinada
en esta eternidad
que me enseñaste
siempre hay una lluvia
siempre hay una lluvia
más allá de la última
por eso nace
tu sed en los diluvios
tu vocación de fruta acorralada
en el delta de tus venas
apagamos las sombras
una a una
con antorchas de pájarosy sé
hasta abrazarte entera
que existo en cada miedo
en cada gota
y en el batir de tu palabrasiete cascadas
el cuerpo exhausto
le regaló a la piel
el lenguaje de las almas
la ternura se abrió paso
a sí misma
que se aquieta hasta perderse
acercado a llorar
los nombres que no he sido
—y esta antigua costumbre
de añorarte—
busqué subir
el pedregoso calvario
de tu corazón
y amaneció mi verdad
tras tu silencio
rota como un mártir
en un rincón de tu lágrima
infinito animal humano
la humedad recíproca
copiosa
fue una ofrendasiete cascadas
vertidas en mi boca
sonoras lenguas
te cubrieron como llamas
fuego entre los fuegos
agua entre las aguas
verte dormida
y en vos todo lo intangible
lo impalpable del amor
y este barco desnudo
donde mi vela es tu pupila
y en tu tenue latir
de luna delicada
toda la paz
que da la calma
Última edición: